Arrugas

Quizás el signo de edad y envejecimiento que provoca de forma más habitual la consulta en Medicina Estética, y no distingue entre sexos, sean los diferentes tipos de arrugas que aparecen en el rostro. Se deben, aunque convendría ser más específico, por lo general, al natural proceso de envejecimiento, condicionado por factores genéticos, hormonales y externos como la exposición solar, tabaquismo, stress o a contaminación, pero también son muy habituales las arrugas de zonas dinámicas, provocadas por zonas de gestualidad, movimientos musculares repetitivos (sonrisa, sorpresa, preocupación, masticación…) o zonas de apoyo durante el sueño.  

 

Arrugas dinámicas: Causadas como hemos dicho, por la dinámica muscular sobre todo vinculada a la gestualidad: Paribucal, Periocular y Frontal. Muy relacionadas con nuestra capacidad de comunicación, expresividad y lenguaje no verbal.

 

Arrugas estáticas: Exageración o exacerbación de los surcos dérmicos naturales, zonas de transición cutánea o las depresiones fisiológicamente causadas por los volúmenes óseos o grasos; todas ellas se van haciendo más evidentes con el proceso fisiológico del envejecimiento, donde se afectan la producción y calidad de los elementos tensores y liftantes (colágeno, hialurónico, elastina…) vs la fibrosis, flacidez, deshidratación pérdida de densidad dérmica…etc, que favorecen y acentúan el tamaño y profundidad de las arrugas.

 

¿Qué tratamientos existen para combatir las arrugas?
La toxina botulínica (botox) para tratar arrugas de expresión, estáticas y dinámicas. Es la base de los tratamientos medico estético junto con los rellenos. Sigue siendo el tratamiento más demandado; Atrás quedaron las caras congeladas (Efecto congelación o Frozen), y el temor a las cejas en pico… Actualmente, se ha perfeccionado tanto la técnica que podemos obtener resultados naturales, sin sensación de “rostro planchado”. El éxito y la vigencia de la Toxina se basa en individualizar en cada paciente la dosis, tiempos de repetición y el tipo de resultado que se pretende.

 

Marcas de toxina botulínica tipo A
Solamente los productos Azzalure®, Bocouture® y Vistabel® (o más comúnmente conocidos como Bótox®) corresponden con la Toxina Botulínica de Tipo A, en liofilizado especial y autorizado para uso Estético en España.

Sus propiedades de bloqueo reversible sobre la unión neuro muscular, hace que en el lugar de tratamiento se produzca una acción sobre la contracción muscular, ejerciendo una relajación autolimitada del grupo muscular tratado y un aplanamiento sobre las arrugas y surcos de la piel que dependen de los movimientos o tensión de éstos. Por sus efectos, se puede usar también para tratamientos de Sonrisa Gingival (Excesiva aparición de las encías superiores en el gesto de la sonrisa), Atenuación de Patas de Gallo, suavizado de las arrugas peribucales, Elevación de la punta de la nariz…

También es muy útil en tratamiento de la hiperhidrosis (sudoración excesiva), tanto de axilas, como manos y plantar. Otros usos avanzados, menos comunes como ayuda a la corrección de tabique y elevación nasal, tratamiento de las arrugas platismales, rinitis alérgica, etc, también son posibles. 

 

¿Es segura la toxina botulínica?
Es una molécula de uso común por Neurólogos, Cirujanos, Dermatólogos, Traumatólogos y Médicos Estéticos con más de 15 años de experiencia y estudios clínicos; Apenas inmuniza (casi nulo efecto vacuna), y es compatible con tratamientos farmacológicos y cosméticos. Es la segunda técnica aplicada a nivel mundial, tras la cirugía de mama, y sólo en EE.UU en el año 2007 se aplicaron más de 2’5 millones de tratamientos, con apenas un 0’5% de efectos adversos, leves y reversibles.

 

¿Cuánto dura el efecto?
En el tratamiento de arrugas faciales es fácil conseguir un efecto duradero de 4 a 6 meses, dependiendo de la presentación del producto utilizada, tipo de arruga, edad cutánea y fotoenvejecimiento del paciente; tras este periodo el tamaño y profundidad de la arruga siempre es menor que al inicio, pues conseguimos una reeducación del aparato muscular. Asimismo las dosis posteriores de producto son menores para conseguir igual efecto, por lo que se reduce el coste/tratamiento. En hiperhidrosis, Hipertrofia de Maseteros (Bruxismo) y sonrisa gingival, así como en otros “usos compasivos” se puede prolongar el efecto de 7 a 11 meses.

 

¿Cómo es la técnica de inyección?
Tras estudiar detalladamente el aparato muscular y de gesticulación del paciente, marcando los puntos diana, se procede a la microinyección con agujas 30G o menores (Similares a los capilares de inyección de insulina), en los puntos a tratar. Apenas existe inflamación local que cede con frío y molestia en el punto de inyección. Es importante no frotar las zonas tratadas, ni tumbarse en las 4-5 h posteriores a la inyección, para evitar la diseminación local del producto. La técnica dura entre 20 y 40 minutos, pudiéndose incorporar el paciente a su vida normal sin más complicaciones.

 

Cuidados tras la aplicación de toxina botulínica (Botox)
Después de la sesión se puede llevar vida normal, pero es recomendable: 

  • No presionar las zonas tratadas. Evitar gafas de buceo-natación o cascos integrales.
  • No tumbarse en 4 horas.
  • No realizar esfuerzos físicos intensos. No acercarse a fuentes intensas de calor (saunas, jacuzzi…etc).
  • No volar

 

Efectos secundarios.

  • Hematomas
  • Algunos pacientes refieren dolor de cabeza puntual.
  • Pseudotosis o Ptosis palpebral (parpado caído)
  • Asimetría puntual (fácilmente corregibles)
  • Alergia de forma excepcional

Este sitio web utiliza cookies. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies